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Antiqua Natura anunció la asociación de Kaony Lodge a su directorio de alojamientos rurales, siendo el primero que porta dicha cualidad en el país sudamericano de Ecuador.
Al Noroeste de la provincia de Pichincha y en un recodo ajeno a la civilización, Kaony Lodge recibe a viajeros deseos de vivir el magnífico espectáculo de la selva en Ecuador. Mariposas, luciérnagas, aves, estrellas, el sonar de las aguas y la permanente invitación a a la aventura en un ambiente eternamente verde y oxigenado.
Al cobijo de unas instalaciones construidas con criterio ecológico, aprovechando la generosidad de la naturaleza y la inspiración de los usos locales, los huéspedes de Kaony disfrutan constantemente la plena integración que ha logrado el establecimiento con el entorno.
Los ambientes deslumbran con una belleza rústica, absolutamente amigable, como dejando traslucir la calidad de atención que se recibe por parte del staff. Privacidad, exclusividad, servicio personalizado y a los intereses de viajeros llegados desde todas las latitudes hacen de este un sitio donde poder sentirse muy cómodo.
Los espacios comunes son amplios y tienden en todo momento a respetar la sensación de intimidad que aseguran en los ambientes privados, algo que estimula el sentimiento de una vivencia personalmente enriquecedora.
El silencio y la quietud son especialmente valoradas en un sitio donde se han registrado 2500 especies de mariposas. Es necesario tener un ojo diestro para disfrutar al máximo tal enormidad, sin perderse detalles irrepetibles. Kaony trabaja en la construcción de su propio lepidoptario con área de vuelo y cría.
El esplendor que exponen las mariposas no es menor del que exhiben las orquídeas. El país tiene en sus haber 4 mil especies de estas maravillosas flores y desde Kaony se puede tener acceso a 1400 de ellas.
No todo es quietud, sosiego y descanso en Kaony. La adrenalina viene muy bien en los programas de rafting en 10 kilómetros de río y en los columpios gigantes que permiten volar entre las ramas.
También puede practicarse kayak y emprender circuitos de trekking ecológico cuando no unas encantadoras caminatas a las cascadas que provocarán una y otra sesión fotográfica.
Nadar en los ríos o prepararse una buena taza de chocolate con sus propias manos a partir del manejo artesanal que se hace allí mismo del cacao forman parte del goce turístico que puede tenerse en este precioso lodge.
Pasarelas entre los árboles, una panorámica piscina con cascadas artificiales, una nutrida biblioteca con sillones para el descanso y las apacibles horas, ambientes generosamente vidriados, alfombras, pisos entablonados, camas recubiertas con gasa, mucha caña en la arquitectura, sombras y de contraluces... todo indica un viaje maravilloso en las entrañas más profundas del planeta. |