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Antiqua Natura se complace en anunciar la incorporación de Hotel Puerto Valle a su elenco de Alojamientos Destacados en la provincia de argentina de Corrientes. Es un sitio que recibe cada día las doradas tonalidades del sol reflejado en la costa del río Paraná, uno de los más exóticos de Sudamérica, con acceso exclusivo a los esteros del Iberá. A este humedal se accede por la laguna Valle o Tabé, la cual se encuentra dentro de la estancia Garruchos, al igual que el hotel.
Desde el hotel la mirada acaricia un prolijo jardín cuyo verde acaba en el Paraná. El río pasa soberbio y abundante; sobre él, un muelle anticipa la aventura. Entonces, en el ambiente se intuye la inminencia de los esteros del Iberá.
Una galería techada con cañas de bambú acusa la simpleza de la arquitectura autóctona y da cuentas del valor que tiene el disfrute de la naturaleza en las estadías de Puerto Valle. Cada ventana es para la vista un escape al infinito y, para la naturaleza, una oportunidad de inmiscuirse en los interiores del hotel. El intercambio es perfecto.
En las habitaciones, una serie de mimos: masajes, menú de almohadas, Room Service, Picnic Basket, limpieza dos veces al día, lustrado de calzado, lavandería y planchado, internet y depósito de equipaje. El amanecer es un regalo de cada día. Cuatro cuartos se disponen en El Casco , típica casona correntina de 1868 reciclada con sumo talento. Sus muros de adobe contienen un seductor y sofisticado estilo que hace jugar la percepción entre la suavidad de sábanas tejidas en hilos egipcios con la rústica artesanía aplicada sabiamente en muebles, alfombras y cortinas. Maderas, cerámicas e inteligentes combinaciones cromáticas indican que en Puerto Valle los detalles no quedan librados al azar.
La Casa Chica es un cómodo dúplex suite con chimenea ideal para quienes buscan mayor alejamiento e intimidad.
La piscina con su "palapa", dispone sombrillas y reposeras donde tomar un trago. Alrededor, un parque de 17 hectáreas diseñado por Carlos Thays, donde florecen orquídeas y prosperan especies autóctonas.
El espacioso quincho es elegido para los eventos corporativos; complementan las instalaciones la matera típica en una zona donde se produce yerba mate y té; y un muelle para practicar deportes náuticos.
En The Librery Lounge hay TV LCD, DVD, chimenea y una interesante selección de libros y películas.
La cocina en manos del chef y la huerta desde donde salen las hierbas y verduras de estación inspiran un menú variado, nutritivo, aromático, pero por sobre todas las cosas, sano. En Puerto Valle se elabora la más alta cocina del Paraná, y ello no sólo engalana almuerzos y cenas. La hora del té y los desayunos son momentos de verdaderos hallazgos, donde nunca falta el mate.
Un viaje a Puerto Valle significa vivir la magnífica experiencia de los esteros del Iberá. El hotel cuenta con acceso exclusivo a la laguna Valle o Tabé, la cual se encuentra dentro del establecimiento.
La laguna pertenece a la Reserva Natural Iberá, una de las reservas de agua dulce más importante del continente que constituye el área protegida más grande de la Argentina. Allí viven cuatro especies declaradas monumentos naturales provinciales: lobito de río, aguará guazú, venado de las Pampas y ciervo de los pantanos. Posee las dos especies de caimán de la Argentina: el yacaré negro y el overo. Su riqueza ornitológica está representada por 350 especies diferentes de aves. En la laguna Valle, por medio de un paseo en lancha, se pueden realizar incomparables avistajes de fauna silvestre, observar aves, y reconocer la flora local.
Hay mucho por hacer en Puerto Valle, como la visita a la granja de caimanes, donde se crían yacarés negros y overos, los cuales en parte son comercializados y en parte devueltos a la naturaleza. También se puede visitar el vivero de pinos y eucaliptos con que se abastecen las 3200 hectáreas de la explotación forestal, las tareas rurales y sus corrales de vacunos; andar por el sendero de los monos, un circuito de 30 minutos donde observar al carayá; pasear en lancha por el río Paraná con un guía local, emprender un paso fotográfico con canoas canadienses, ideal para la observación de flora y fauna; andar a caballo por las barrancas del río, salir en bicicletas u organizarse para una buena sesión de masajes relajantes, desbloqueantes, deportivos, linfáticos, orientales o suecos.
Fuera de la estancia hay mucho por recorrer: las lagunas Galarza y De Luna, tomar una travesía 4x4 hasta colonia Carlos Pellegrini, visitar el establecimiento Las Marías, en Virasoro, plena ruta de la yerba mate, organizar una excursión de pesca en Ituzaingó, ir la represa hidroeléctrica Yaciretá en lancha, tomar un paseo en barco hasta los alrededores de Posadas bordeando el Paraguay, llegar a las ruinas jesuíticas de San Ignacio Mini, los saltos del Moconá, las cataratas del Iguazú o jugar polo en Posadas, en la cancha de Tacuru Golf.
Con todo Puerto Valle es una aventura con nombre propio.
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