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María Gracia y Alberto Aristarain, junto a sus hijos Martín, Gabriel y Florencia, comparten con sus huéspedes el agradable goce que produce una visita a este hotel rural que han construido con cariño y sabiduría, durante más de dos décadas.
Un sitio marcado por el paisaje fascinante que ofrecen Los Andes en Chacras de Coria, con un ambiente tranquilo, pleno de sosiego, calidez, bienestar y una atención que, por familiar, aplica el profesionalismo de la hospitalidad en cada detalle.
Los anfitriones, con su admiración por la naturaleza, la pasión por el trabajo bien hecho y un atento ojo inspirado en la jardinería y el paisajismo han recreado una agradable identidad para Casa Glebinias.
Este Alojamiento Destacado de Antiqua Natura en Argentina encuentra sus mejores fundamentos en la valoración del entorno y en un cultivado parque de 7 mil metros cuadrados poblado generosamente con árboles y plantas diversas.
Casa Glebinias tiene su propio universo: diferentes variedades de rosales y frutales, macizos de peonías, manzanos franceses que han echado raíces en las tierras mendocinas, lirios de Monet, cerezos de flor, coníferas... la lista es interminable y refleja el espíritu de sus propietarios, quienes incluso sintetizaron los nombres de las gleditzias y las robinias para denominar a su hotel.
Casa Glebinias ocupa un sitio privilegiado en las rutas del vino de Mendoza, precisamente donde se encuentran famosas bodegas creadoras del típico Malbec, siendo esta una de las atracciones principales de este destino cuyano.
Quienes gustan de la aventura dispondrán de programas de cabalgatas, ciclismo, ski, andinismo, trekking, rafting, pesca, buceo o navegación a vela. El pueblo está muy cerca de la ciudad de Mendoza y de la ruta internacional a Chile, de manera que es un lugar ideal para el descanso, la aventura y el paseo.
Los huéspedes son recibidos en la casa principal, donde habita la familia, y se alojan en unidades independientes: Casa de los Cipreses y Casa del Taxodium, cada una de 90 metros cuadrados con dos dormitorios y un máximo de cuatro personas.
Además el Loft del Liquidámbar y la Suite del Acer, cada uno de 45 metros cuadrados con un dormitorio y un máximo de dos personas. Todos los dormitorios cuentan con baño privado completo y las comodidades incluyen estar, comedor, kitchenette, calefacción, aire acondicionado, telefonía, TV satelital e internet de banda ancha.
Tanto el diseño como la exquisita decoración, integrada con obras originales, han sido el fruto del trabajo conjunto de los propietarios con el arquitecto y amigo Octavio Vitali.
Son parte del servicio los exquisitos desayunos con mermeladas realizadas por María Gracia con frutos del propio vergel y las cenas a pedido con especialidades caseras; también, la preparación de programas de aventura, de degustación en bodegas, y de visitas a artistas y artesanos del pueblo.
Si bien no está en la carta el compartir un café con los anfitriones, develando las particularidades de los elementos constructivos y de la decoración, o el salir con ellos a caminar por el parque, son atractivos que deberían disfrutarse.
Entre otras bondades se menciona la piscina de 17 metros con solarium, la degustación de frutos al pie del árbol y un estacionamiento interno. Además, es posible usar la piscina cubierta, el gimnasio y la cancha de tenis de un club amigo. |