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Ubicada entre dos de las grandes denominaciones de España: Rueda en blancos y Toro en tintos, Las Alamedas, como buen sitio especializado en catas, ofrece a sus huéspedes una apertura a la agradable experiencia del enoturismo. No es necesario ser un gran conocedor de vinos; se encontrará allí un staff que guiará a los paladares de acuerdo a la experticia de cada quien. Es bueno saber que allí hay una filosofía: el conocimiento sobre vinos nunca se agota y en cada encuentro hay algo nuevo que aprender. De manera que aún los eximios conocedores aquí estarán a tiempo de volver a casa con alguna sorpresa. También se pueden hacer placenteros recorridos a las bodegas y viñedos.
Son tres las bodegas representadas en Las Alamedas: D.O. Toro, Rueda y Ribera de Duero. Y las catas, si bien se pueden hacer en el restaurante, tienen una sala especial, junto al jardín.
En Las Alamedas es posible iniciarse en la cata de vinos, para lo cual se organizará una mesa de entre ocho y diez vinos de distintas zonas y variedades, siempre con la intervención de un guía que sabrá explicar las características de cada uno. Hay un segundo tipo con maridaje de quesos de la zona, particularmente elaborado a partir de leche de oveja. Igualmente se pueden hacer catas con chocolates saborizados a la fresa, frambuesa o pimienta.
Hay catas de perfeccionamiento para quienes desean seguir aprendiendo. Para ellos, la cata se divide en tres partes que permitirán establecer diferencias de vinos según las variedades, la zona de cosecha y el tipo de barrica utilizada, ya que no es lo mismo la francesa que la americana. En esta estrategia se catan hasta 12 vinos. En este nivel hay catas temáticas: los diez grandes del Duero, Tempranillo de España, las mejores imitaciones de las variedades laureadas, blancos de España, blancos del mundo, burbujas del mundo del Champagne, la magia española y sus joyas inimitables como los vinos de Jerez, tradición y vanguardia, regiones de Francia y de Italia.
Claro que en Las Alamedas no todo está dicho por última vez y siempre hay lugar para lo que el visitante proponga. Y vaya preparado, es posible que se encuentre con un concurso de catas para darle a usted y sus amigos una experiencia tan divertida como inolvidable.
VISITAS A VIÑEDOS DESDE LAS ALAMEDAS
Quienes deseen explorar los viñedos encontrarán en Las Alamedas verdaderas oportunidades para recorrer importantes plantaciones tanto en Rueda como en Toro, paseos que, por lo demás, tienen un precioso paisaje.
Tomando camino al Oeste se pueden apreciar los viñedos de la variedad autóctona de Toro, la Tinta de Toro, que tiene toda una tradición mantenida vigorosa en viñedos centenarios. Allí es donde los cantos rodados y los fondos de arcilla recrean una simbiosis inigualable con la tinta. Renombradas personalidades se han dedicado a esta variedad, como Gérard Depardieu de la mano de Bernard Magrez, los hermanos Jacques y Francois Lurton o el grupo Louis Vuitton-Moët Hennessy.
"Durante estas visitas os acompañamos para ir explicando, la influencia de los suelos, variedades, clima y prácticas culturales para comprender porqué estas regiones han creado unos de los vinos más afamados de todo el mundo vitícola", explican desde Las Alamedas.
Al Viñedo en Bicicleta.
Un pase muy bonito es hacia una bodega que tiene su propio viñedo cerca de la casa. Para llegar hay que ir por la reserva natural, por el río Duero. Se hacen paradas muy paisajísticas y la combinación con el mundo de la vid recrean una actividad muy interesante de realizar.
Camino a las Bodegas Hay bodegas muy encantadoras en toda la zona Castronuño. Son en su mayoría pequeñas, con elaboraciones muy exclusivas. Y así como están estas bodegas boutique de trato muy amistoso están las cooperativas que han sabido cosechar muy buena calidad.
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