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Cada año, a fines de febrero, pescadores llegados de todo el mundo desarman sus maletas en la patagónica provincia de Santa Cruz. Culminando el verano austral, unos increíbles ejemplares de trucha steelhead ingresan desde el océano Atlántico hacia el río Santa Cruz abriéndose una extraordinaria ocasión de captura. Hostería Estancia Monte León, ubicada en uno de los parques naturales más bellos de Argentina, ofrece espectaculares planes para salir en busca de la "cabeza de acero".
Toda la zona es riquísima en pesca. Durante la temporada diciembre-abril los pescadores deportivos también pueden capturar percas y truchas arco iris, pero son las steelhead las que platean una verdadera extravagancia porque el Santa Cruz es el único río de Sudamérica donde habita esta especie anádroma y donde es posible obtener ejemplares de hasta 9ks.
Se puede utilizar la modalidad fli-cast o spinning con un anzuelo. Los límites, medidas y demás condiciones se encuentran establecidos en el reglamento - permiso de pesca - sin el cual no se puede practicar la pesca deportiva. Conviene siempre asesorarse sobre las reglas y en la hostería mencionada tienen muy buenos datos al respecto.
Se comenta que hace unos quince años se capturaron las primeras truchas en el Santra Cruz; claro que entonces no se sabían que eran las tan preciadas steelhead. En el transcurso de los años, luego de esas primeras capturas, se pudo determinar y conocer algunas de las costumbres de la especie: fecha en que remonta el río, cuándo desovan, cuáles son los elementos más adecuadas para su pesca.
Se cree que esta especie fue sembrada en el año 1907 con ovas provenientes del Río Sacramento en California. Es desde entonces que habita el Río Santa Cruz, pero salvo alguna captura accidental en el año 1970 y otra alrededor del año 1975, fue recién por el año 1983 cuando comenzó su pesca deportiva.
Se han capturado ejemplares de hasta 9kg, siendo los de 4 y 6kg bastante frecuente. Pero no siempre están las truchas, ni tampoco cualquiera las pesca: para ello se debe tener conocimiento de cuándo suben y cuándo se capturan, por lo tanto siempre es muy conveniente tomar contacto con alguien del lugar y para esto nada mejor que la gente de Monte León.
"La época ideal es de fines de febrero a mediados de mayo y en cuanto a los elementos, por las características del río, es más fácil la modalidad spining. Para la pesca con mosca, se recomienda usar caña de 8 o más y línea de rápido hundimiento, ello es más importante que el tipo de mosca, aunque si son las tardas, mejor".
El Río Santa Cruz hace que los elementos a utilizar no sean iguales a otros ríos, dado que su longitud es de 400 km, su ancho de 100 mts a 500 mts, su caudal de 1300 mts cúbicos por segundo para el mes de marzo, su velocidad de 2 mts a 3 mts por segundo y su profundidad de 3 mts a 4 mts .
Esta especie reúne todas la exigencias de un pescador: su calidad - por el tamaño, la cantidad de capturas y la calidad genética, ya que es una trucha sana y fuerte. Pero todo esto debe ser cuidado y acompañado por otros factores. Silvia comenta algunos detalles: "Debemos evitar introducir otras especies que pudieran modificar sus genes, especialmente si son de piscicultura. Se debe cuidar la pureza de las aguas y la limpieza de las costas del río, no solamente para proteger a la especie sino para ofrecer a los turistas un entorno que les permita no sólo disfrutar de la pesca sino de todo lo que los rodea.
A pesar de su remota localización, la cuenca del Río Santa Cruz fue una de las primeras de Patagonia en recibir siembra de salmónidos. Los primeros cargamentos destinados a este río arribaron en 1906 y consistieron en ovas de arco iris y salmones chinook y sebago de Norteamérica, además de trucha marrón y salmón del Atlántico proveniente de Inglaterra. Le siguieron tres cargamentos más entre 1908 y 1910; las introducciones tempranas fueron aparentemente exitosas, ya que en 1924 se reportaron capturas de arco iris en los Lagos Viedma y Argentino, y en los ríos La leona y Santa Cruz".
Las siembras continuaron con peces producidos en la estación de cría de Bariloche hasta el año 1970. A diferencia de las poblaciones típicas del Norte de la región, los individuos adultos de algunas de las poblaciones de la cuenca del Santa Cruz migran al mar alimentándose por varios meses en las ricas aguas del Océano Atlántico y es hasta el momento el único río en nuestro país donde se ha reportado este comportamiento migratorio oceánico conocido como ANADROMIA para la trucha arco Iris, el cual se manifiesta con la regularidad y precisión de las estaciones. Todos los años a fines de verano y comienzo del otoño la arco iris remonta el río desde el océano para continuar su ciclo de vida en los fondos de desove de alguna sección ignota de este gran río.
La primera pregunta que los pescadores hacen al saber que la arco iris del Santa Cruz realiza excursiones oceánicas es: ¿Es ésta Steelhead? Se refieren con este término a la también llamada arco iris costera del Pacífico Norte variedad anódroma de enorme valor deportivo que puede permanecer hasta 5 años en el océano, alcanzando tallas de más de un metro y peso de casi 20 kgs. ( las poblaciones anteriores, como por ejemplo la llamada arco iris de Montana desarrollan todo su ciclo en el agua dulce) . El registro histórico de siembra en el Santa Cruz no permite elucidar en forma inequívoca el origen de la trucha migratoria. Como la mayoría de las poblaciones del Hemisferio Norte, los juveniles permanecen en agua dulce por dos años antes de emigrar al mar pero a diferencias de ellas, donde la permanencia en el océano puede extenderse a varios años, en los peces de Santa Cruz se limita a unos pocos meses. Además de que, en las poblaciones del Hemisferio Norte los peces desovan una o dos veces en su vida, en el Santa Cruz realizan el ciclo migratorio reproductivo entre el agua dulce y el mar hasta un total de 6 veces. Un pez de 9 kg capturado en un río de Columbia Británica en Canadá vivió dos o tres años en el río, unos 4 años en el océano y se encuentra ingresando al río para desovar por primera vez y posiblemente única vez en su vida (edad total de 6 a 7 años) Un pez del mismo tamaño capturado en el Santa Cruz tuvo una residencia en agua dulce de dos años y se encuentra ingresando al río en su séptima migración reproductiva, en cada oportunidad después de permanecer unos seis meses en el océano (edad total 9 años).
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